Las lluvias intensas, los fuertes vientos y las colisiones accidentales de vehículos figuran entre los factores que pueden agravar el deterioro de estas estructuras y aumentar el riesgo de caídas.

Los carteles publicitarios y algunos postes de alumbrado público de Malabo presentan problemas de estabilidad que podrían poner en peligro la seguridad de los peatones y conductores.
En este sentido, este reportaje evidencia la presencia de estructuras deterioradas en distintas vías y avenidas de la ciudad plantea interrogantes sobre las condiciones de seguridad de algunos elementos instalados en los espacios públicos. Tanto los carteles publicitarios como los postes de electricidad requieren una instalación adecuada y un mantenimiento periódico para evitar que sus daños puedan provocar accidentes.
En el caso de los carteles publicitarios, la estabilidad depende, entre otros factores, de la resistencia de los materiales, la calidad de los soportes y la firmeza de los anclajes. Cuando estos elementos no están correctamente instalados, las lluvias intensas y las fuertes ráfagas de viento pueden aumentar el riesgo de desprendimiento, especialmente si el peso del panel supera la capacidad de resistencia de la estructura.

Foto: Cipriano Camacho Bacale
Esta situación puede representar un peligro para las personas que transitan por las inmediaciones, incluidos los niños que se desplazan diariamente a sus centros educativos. La caída de un cartel de grandes dimensiones podría ocasionar lesiones graves, dependiendo de las circunstancias y del lugar donde se produzca el accidente, según lo observado por este medio informativo.
Por otra parte, algunos postes de alumbrado público presentan daños que, aparentemente, están relacionados con colisiones accidentales de vehículos a motor. Estos impactos pueden debilitar las bases o alterar la estabilidad de las estructuras, por lo que resulta necesario evaluar técnicamente su estado para determinar si continúan ofreciendo las condiciones de seguridad necesarias.
El posible desplome de un poste deteriorado constituye otro riesgo para la población. Si una de estas estructuras cae sobre la vía pública cuando circulan vehículos o transitan peatones, las consecuencias podrían ser graves e incluso mortales. Además, las averías en los sistemas de iluminación pueden dejar determinados tramos de las vías con visibilidad reducida durante la noche.
Ante esta situación, algunos ciudadanos consideran necesario prestar mayor atención a las condiciones en las que se instalan los carteles publicitarios y se mantienen las infraestructuras de alumbrado público.

Un residente de Malabo considera que la seguridad debe comenzar antes de colocar cualquier cartel publicitario. A su juicio, “es fundamental seleccionar materiales resistentes, utilizar soportes adecuados al peso de cada estructura y comprobar que las bases estén firmemente sujetas para evitar que el viento o las lluvias provoquen su caída”.
Por su parte, un ciudadano que transita habitualmente por las vías de la capital señala que “los postes de alumbrado afectados por colisiones necesitan una revisión oportuna”, además considera que “no basta con mantenerlos instalados cuando presentan daños visibles, sino que los responsables deben comprobar su estabilidad y proceder a su reparación o sustitución cuando sea necesario”.
Asimismo, otra persona consultada sobre el estado del alumbrado público considera importante que los servicios responsables actúen cuando los focos dejan de funcionar o presentan averías. Propone que “los equipos deteriorados sean retirados y sustituidos por otros en buenas condiciones, con el objetivo de mantener una iluminación adecuada y evitar que las deficiencias se prolonguen durante demasiado tiempo”.

Ante estas circunstancias, la revisión de las estructuras afectadas resulta fundamental. La inspección de las bases, los soportes metálicos, los puntos de anclaje y las zonas dañadas permitiría identificar los elementos que necesitan reparación, refuerzo o sustitución.
Evitar que una estructura se desplome sobre una persona requiere actuar antes de que se produzca el accidente. La revisión periódica, la selección de materiales adecuados y la sustitución o reparación oportuna de los elementos deteriorados son medidas esenciales para reducir los riesgos y proteger la integridad física de quienes transitan diariamente por las calles de la capital.