El varón, de aproximadamente 30 años de edad, fue encontrado colgado en el cuarto de aseo de su residencia particular. Según personas cercanas al fallecido, esta no es la primera vez que la víctima aparece inmerso en este tipo de actos.

La comunidad de vecinos del barrio San Juan de Malabo despertaron alarmados este pasado domingo 25 de octubre después de que se hallase en el interior de una de las viviendas de la comarca el cuerpo inerte de un joven próximo a los 30 de edad, colgado en la sala de aseo de su casa.
Según han revelado algunas fuentes del círculo cercano del muchacho, más contrastadas versiones de audios difundidos en redes sociales, se estima que el joven habría regresado a su domicilio particular sobre las cinco de la mañana del domingo, ya que salió a disfrutar con unos amigos en la noche anterior.
Al llegar a su zona de residencia, el chico estacionó su vehículo de manera incorrecta en el parking, por ello, acudió a un tercero para que este le echase una mano con las maniobras automovilísticas en busca de un correcto aparcamiento. Sin embargo, al entrar en la vivienda del joven para entregarle las llaves del vehículo, el vecino se topó con el cadáver del chico.

Según ha podido saber la redacción de El COTIDIANO-GE, esta no sería la primera vez que el susodicho se vé envuelto en esta práctica. Algunos testimonios de gente que conocía muy de cerca al fallecido confirman que el joven ya había protagonizado al menos dos episodios similares en anteriores ocasiones, pero en Bata. En uno de sus anteriores intentos frustrados por sacarse la vida, el muchacho fue salvado por fortuna gracias a la intervención de otra persona.
Hasta el momento, no existe información oficial que permita esclarecer las circunstancias de su fallecimiento ni se ha facilitado el nombre del fallecido. Además, tampoco se ha confirmado si se trata de un suicidio o de un homicidio, aunque las investigaciones sobre este particular van a proseguir en los próximos días.