
En redes sociales, páginas web y aplicaciones de mensajería circulan con frecuencia anuncios que aparentan pertenecer a reconocidas firmas comerciales operativas en el país. Los mensajes suelen promocionar productos a precios muy por debajo de su valor real e incluso ofrecen supuestos envíos a domicilio por cantidades mínimas, como compras desde 12.000 francos CFA, con el fin de captar la atención de los usuarios.
Atraídas por estas ofertas, muchas personas acceden a enlaces fraudulentos o realizan pagos sin comprobar la autenticidad de los sitios web. En otros casos, los estafadores solicitan datos personales y bancarios bajo la promesa de completar una compra o recibir un premio, exponiendo a las víctimas a pérdidas económicas y al robo de información.
“Ya fui víctima de una estafa, quería comprar vestidos y postizos, vi una oferta en Facebook donde abarataban estos productos, les escribí porque estuve interesada. La condición que me dieron fue comprar a partir de 2.000 francos para que puedan hacerte el envío; cogí cosas por 100.000 francos, les envié el dinero, pero hasta la fecha de hoy no he recibido estos artículos, cuando les llamo, no responden”, confiesa una señora víctima de una estafa por internet.

Ante el aumento de estos casos, especialistas de GITGE (Gestor de Infraestructuras de Telecomunicaciones de Guinea Ecuatorial) han alertado en diversas ocaciones a la población ecuatoguineana sobre la verificación de la política de privacidad de las páginas webs, la importancia de la identidad de las empresas anunciantes y desconfiar de promociones que parezcan demasiado buenas para ser ciertas. La educación digital y la prudencia de los consumidores siguen siendo las principales herramientas para frenar este fenómeno que afecta cada vez a más ciudadanos.