Las comerciantes alegan que desde hace aproximadamente un mes los responsables de la administración del mercado incumplen un acuerdo alcanzado inicialmente.

Un grupo de comerciantes del mercado Semu, dependiente del Ayuntamiento de Malabo, denuncia presuntos abusos por parte de agentes de la Policía Municipal y de responsables de la administración del mercado, a quienes acusan de imponer medidas que dificultan el desarrollo normal de sus actividades.
En este sentido, vendedoras afirman que se les obliga a retirar sus mercancías de determinados espacios y que se les imponen tarifas y condiciones de pago con las que no están de acuerdo.
Las afectadas sostienen que esta situación ha generado un ambiente de tensión constante y que cada vez les resulta más difícil ofrecer sus productos a los clientes. Aseguran que el pequeño comercio representa su principal fuente de ingresos y que de él depende el sustento de sus familias.

“Vivimos de este negocio y no tenemos otra alternativa para mantener a nuestros hijos”, expresan algunas comerciantes, quienes solicitan que las autoridades escuchen sus preocupaciones y promuevan un diálogo directo y sincero que permita encontrar una solución consensuada.
El conflicto, según las denunciantes, se ha intensificado en los últimos días, incrementando la incertidumbre entre las mujeres que diariamente acuden al mercado para trabajar.
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Malabo no se ha pronunciado públicamente sobre estas denuncias.