Con orden de evacuación inmediata del Hospital La Paz y sin respuesta de las instituciones donde depositó su expediente, la joven graba un vídeo para pedir ayuda a la población. Su cuñado asegura que es la familia del presunto agresor quien la cuida.

Hace aproximadamente dos años, según el testimonio recogido en vídeo por la propia afectada, Elena Nkara Mesie fue víctima de una agresión que le cambió la vida. El presunto autor sería su suegro, tío de su pareja.
A consecuencia de aquella agresión, Elena perdió la mano entera y sufre graves lesiones en la espalda que le impiden levantarse. En el vídeo, visiblemente afectada, ella misma relata su situación actual.
“Soy la que perdió la mano entera y mi espalda está muy dañada, no puedo levantarme, y quiero volver a levantarme. El hospital La Paz me dio la orden inmediata para mi evacuación”, afirma en la grabación.
La orden médica, según explica, no se ha traducido hasta ahora en una evacuación efectiva. Elena asegura que ha depositado toda su documentación, incluido el informe del Hospital La Paz, en varias entidades públicas y organizaciones no gubernamentales en busca de apoyo.
“He depositado mis documentos en varias entidades públicas, ONGs para que puedan echarme la mano, pero hasta ahora, no he recibido ninguna llamada, por eso grabo este vídeo como prueba pidiendo ayuda a toda la población de Guinea Ecuatorial”, añade.
El caso presenta una circunstancia especialmente sensible en el entorno familiar. Según relata el cuñado de la víctima, que ejerce como portavoz familiar, es la propia familia del presunto agresor la que actualmente se está haciendo cargo de los cuidados de Elena.
“La familia del agresor es la que se está haciendo cargo de la víctima, mientras la misma familia de la agredida se da la espalda”, explica el cuñado.
Otro de los puntos que denuncia la familia es la falta de información sobre la situación judicial del caso. Afirman desconocer en qué centro penitenciario se encuentra recluido el presunto agresor tras los hechos.
Con este vídeo, convertido ahora en su único recurso, Elena Nkara Mesie lanza un llamamiento urgente al Ministerio de Asuntos Sociales e Igualdad de Género, al INSESO, a las organizaciones de defensa de los derechos de la mujer y a la sociedad civil para que su caso no quede en el olvido y pueda recibir el tratamiento que, según los médicos, necesita de forma inmediata.