
Autor intelectual: Mitogo OBIANG ABUMEYEM.
A pesar de su notable capacidad de producción y adaptabilidad a nuevos formatos, el Periodismo en Guinea Ecuatorial enfrenta críticas por su falta de independencia informativa y por no cumplir con los estándares de interés, diversidad y transparencia requeridos. Como «Cuarto Poder del Estado», su ejercicio sigue limitado a enfoques convencionales, lo que compromete su responsabilidad social y su impacto en la gestión pública.
Si tuviera que analizar el impacto social del Periodismo ecuatoguineano desde la óptica de consumidor de información y no de facilitador de la misma, destacaría dos aspectos importantes: su amplísima capacidad de producción y su adaptabilidad a los nuevos formatos de difusión. Estos son dos factores esenciales que permiten a los ciudadanos conocer las respuestas a las cinco preguntas que cuestionan la gestión diaria que se ejerce sobre la cosa pública.
En cambio, mirándolo desde la perspectiva profesional, ¿Podríamos decir que la actividad periodística en Guinea Ecuatorial cumple con los requisitos que le otorgan la consideración sociopolítica de “cuarto poder”? La lucha por la independencia informativa en los medios de comunicación debe garantizar que el producto periodístico que consume la población cumpla con estos elementos básicos: interés, diversidad, transparencia y verdad.
La noción de Periodismo como una disciplina que combina teoría y práctica no se limita al rol de investigar, recopilar, procesar y difundir información. Al entender el Periodismo desde una perspectiva más amplia, se revela que es una ciencia que tiene un alto grado de responsabilidad social. Sin embargo, casi cien años después de sus primeras publicaciones, la actividad periodística en Guinea Ecuatorial sigue siendo objeto de múltiples críticas debido a su permanencia en el enfoque convencional.
No obstante, el problema no está en el fallo del deber ser de los medios, más bien radica en las limitaciones que encuentran los actores de la información, tales como: la financiación y el acceso al conocimiento real de los hechos. La falta de financiación impacta no solo al Periodismo de Investigación (PI) de manera específica, sino que afecta a nivel general a la misma ciencia. Uno de los factores que contribuyen a que ciertos países tengan una percepción negativa sobre la calidad del ejercicio periodístico, precisamente es por la escasez de recursos. A nivel global, la creación de un medio de comunicación representa una de las inversiones más costosas en el ámbito empresarial.
Durante la celebración del 3 de Mayo de 2025, expertos en Periodismo ecuatoguineano señalaron en un panel organizado en el Centro Cultural Francés de Malabo, que “la falta de recursos económicos limita la capacidad operativa de los medios en el país”. En este sentido, el Director del Periódico El Lector, Bernardino Ndzé Biyoa, reconoció en este foro que “el sistema no favorece que la prensa local tenga acceso a recursos financieros” que le ayuden a desarrollarse. Aunque el experto recomendó a los medios “fomentar la creatividad” para dar respuesta a estos retos, la realidad es que sin financiación o recursos económicos el “cuarto poder” pierde poder.
Exigir a una ciencia de la información que actúe como guardián en nuestro contexto y entorno profesional es remar a contracorriente. No es que los medios no quieran cumplir con esta “sagrada” misión, sino que se encuentran a diario con obstáculos que impiden su acceso a los recursos de investigación: la sociedad no está lista para colaborar con los periodistas; las instituciones no ofrecen información real de sus actividades y las empresas periodísticas no tienen capacidad financiera para dar el salto a la calidad informativa que se les pide.
Por lo tanto, ¿cómo pueden garantizar los medios que la población consuma contenido relevante y transparente? José Luis Requejo responde a esta cuestión en su publicación “¿Cómo se financia el PI en los Estados Unidos?” (2009): “Los empresarios de los medios han tenido que reajustar sus presupuestos, lo que les ha impedido seguir publicando información relevante para la estructura social”.
La existencia de los medios de comunicación no debe justificarse solo porque la Ley les otorga el derecho de informar a la ciudadanía acerca de los acontecimientos que ocurren a diario en su entorno; sino, más bien, porque actúan como esta herramienta de control y equilibrio entre el pueblo y los tres poderes tradicionales, desempeñando la función de supervisor de sus acciones, a fin de poder acompañar al Ejecutivo en la toma de decisiones que beneficien a la ciudadanía.
En definitiva, el esfuerzo diario de los medios de comunicación y de los periodistas, considerados como principales actores del Periodismo ecuatoguineano, se encuentra ante un contexto social que limita su desarrollo y facilita la percepción de “vaguedad” que desemboca en el aparente incumplimiento de su responsabilidad pública.