Los moradores del barrio denuncian la constante y masiva presencia de vándalos que toman como punto de reunión las instalaciones del Centro Integrado Pilar Buepoyo y operan a sus anchas sin la menor oposición.

Autor intelectual: Jonas Nguema NGUEMA ADA
En las últimas semanas los moradores del barrio Camaremi de Malabo han acusado la falta de una estación de comisaría en la localidad, lo que ha dado pie a la masiva y constante aparición de grupos de delincuentes que regularmente invaden senderos y espacios comunes de tránsito cercanos al Colegio Integrado Pilar Buepoyo para captar víctimas y sustraer objetos de valor a transeúntes.
Según han comentado algunos vecinos consultados de la zona, cuya identidad han preferido guardar en anonimato, es recurrente ver a jóvenes reunidos consumiendo estupefacientes en algunas zonas del barrio, cosa que “anteriormente no se registraba en el lugar”. En este orden de ideas, muchos moradores están convencidos de que “la mayoría de los atracadores provienen de los barrios San Valentín, Santa María, Acrópolis, entre otros”.

La concentración de jóvenes en el campo de fútbol anexo al recinto educativo es la coyuntura perfecta que aprovechan estas bandas callejeras para trazar planes de asalto, agresiones físicas o, simplemente, organizar sus reuniones ordinarias para discutir cuestiones concernientes al grupo o sus enfrentamiento con terceros.
Ante este panorama que tiene atemorizado a los residentes del barrio, la comunidad solicita, por un lado, la intervención directa de las autoridades locales para la habilitación de una comisaría de policía en la zona. Y por otro lado, han pedido igualmente la colocación de alumbrado público en caminos con nula visibilidad, pero muy concurridos por la ciudadanía.