El nuevo precio de la gasolina en Guinea Ecuatorial continúa generando diversas reacciones desde distintos sectores de la sociedad, especialmente entre los taxistas, quienes consideran que la medida tendrá un impacto directo en sus ingresos y en el coste del transporte urbano.

El reciente incremento del precio del litro de la gasolina en Guinea Ecuatorial, avalado por el Decreto Presidencial nº 40/2026, vigente desde el pasado 1 de junio de 2026, ha cambiado bruscamente la habitual dinámica del transporte público en Malabo tras la fijación de una nueva estructura de tasas del combustible a nivel nacional, como la gasolina cuyo litro ahora cuesta a 570 F.CFA, mientras que el gasóleo se sitúa en 545 F.CFA y el queroseno en 215 F.CFA.
Esta medida ha generado reacciones desde diferentes sectores de la sociedad ecuatoguineana. Antonio, taxista entrevistado en las inmediaciones de la estación de servicio Tradex de Alcaide, considera que la decisión de los promotores de esta iniciativa responde principalmente a cuestiones económicas, reconociendo que sus efectos repercutirán directamente en la vida de los ciudadanos.
“El tema de los combustibles siempre está ligado a la economía del país. Cuando sube el precio de la gasolina toda la sociedad siente las consecuencias. Lo preocupante es que, en nuestro país, cuando aumenta el precio de un producto o servicio, rara vez vuelve a bajar. En otros lugares, los precios pueden subir temporalmente y luego estabilizarse o reducirse, pero aquí suele ser diferente”, ha explicado el servidor público.

Por su parte, José Ndong, veterano taxista de 51 años, ha manifestado su preocupación por las dificultades que enfrentarán los conductores que trabajan con vehículos ajenos y que deben entregar diariamente una cantidad fija a los propietarios: “la situación es dolorosa para nosotros. Trabajo con el coche de otra persona y debo entregar 15.000 francos diarios. Antes, con 5.000 XFA, podía comprar 10 litros de gasolina; ahora apenas obtengo unos 8 litros. Si anteriormente compraba 20 litros por 10.000 XFA, ahora consigo alrededor de 16 litros. Esto representa una pérdida para quienes vivimos del taxi”, expresaba Ndong abatido anímicamente.
El ciudadano Ndong ha asegurado en su habla lo que ya es un secreto a voces en la opinión pública, afirmando que muchos conductores ya estudian posibles medidas para compensar el aumento de los costes operativos, entre ellas, un ligero aumento de las habituales tarifas del transporte urbano: “creemos que los taxistas tendremos que tomar una decisión. Podemos tomar como referencia lo que ocurre en Bata, donde los pasajeros pagan según el número de ocupantes y la distancia recorrida. Es una opción que podría debatirse entre los profesionales del sector, por ejemplo, si se cobraba a dos persona de Ela Nguema a Santamaria III 500 F.CFA, ahora si son dos será 1000 F.CFA, es decir, tendremos que cobrar por pasajero y no pasajeros. Lo mismo pensamos que se hará en las distancias que se cobra 1000 F.CFA por cabeza”.

La intranquilidad y la confusión se apoderan de la ciudadanía principalmente porque, según relatan algunas personas, después de la publicación del decreto sobre la subida de la gasolina, existe un reducido grupo de taxistas que sigue manteniendo el precio de distancia por pasajeros y otros ya aplican el sistema de cobro de los taxis de Bata.
“Esta situación me afecta de forma negativa, porque vivo en Serra y antes pagaba 2000 F.CFA ida y vuelta para ir a clase, pero con la subida del precio del taxi ahora todo me sale a 3000 F.CFA”, ha lamentado una ciudadana residente en la localidad malabeña de Serra.
“El aumento me afecta directamente al bolsillo. Si el transporte público sube, también suben los precios de verduras, panes, etc, porque todo llega en camiones que usan combustible”, ha acusado otra vecina residente en Alcaide.
Aunque la diferencia de 70 F.CFA por litro pueda parecer insignificante, para muchos trabajadores representa un gasto adicional importante en su presupuesto diario. La diferencia entre el precio anterior de la gasolina y la nueva tarifa es precisamente de 70 francos CFA por litro. Una cantidad que, multiplicada por los litros consumidos cada día, afecta considerablemente a quienes dependen del combustible para desarrollar su actividad económica.