Las alarmas saltaron cuando la comisión organizadora de las pruebas de Selectividad aplicaba su habitual protocolo de control de los estudiantes mientras accedían a los centros educativos fijados como puntos de evaluación.

El comité organizador de las Pruebas de Selectividad, en su convocatoria extraordinaria de 2026, ha sorprendido en la mañana de este jueves a un estudiante con varios papeles manuscritos ocultos entre sus pertenencias con los que intentaba acceder al recinto educativo en el que fue destinado en el marco del desarrollo este examen.

El chico fue interceptado inmediatamente por el personal de vigilancia en el filtro de entrada, reflejando la presión que viven cientos de jóvenes que se juegan su futuro universitario en estas pruebas. Para muchos, la prueba extraordinaria es la última oportunidad del año para poder ingresar oficialmente en la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE).

Ante este escenario, los miembros del comité de organización han insistido por enésima vez que “la honestidad es la base de la igualdad de oportunidades en el acceso a la universidad”.

Los servicios de orden y control del alumnado para eventos de esta naturaleza han vuelto a recordar la tipología de materiales que sí son admisibles a la hora de presentarse para las pruebas, las cuales van desde el número de identidad personal del estudiante, comprobante de matrícula hasta bolígrafos, diccionarios de Latín y/o Griego y calculadoras para quienes opten por asignaturas que impliquen cálculos matemáticos.

Estas normas básicas, que de entrada parecen fáciles de aplicar y cumplir, suelen verse infringidas por el alumnado, que habitualmente a estas citas suele llevar mochilas, bolsos y otros soportes, ignorando deliberadamente las normas establecidas por la comisión examinadora.