Aunque el mundo avanza en 2026, millones de personas etíopes continúan oficialmente en el año 2018, una curiosidad que sorprende a muchos visitantes.

Bandera oficial de la República Democrática Federal de Etiopía. Foto: PhoTravel

Al poseer un calendario diferente al gregoriano (empleado en la mayoría de los países del mundo), la República Democrática Federal de Etiopía, dispone de un sistema cronológico con 13 meses y que sitúa el nacimiento de Jesucristo varios años después de la fecha aceptada internacionalmente (25 de diciembre de cada año), lo que explica el desfase de ocho años.

Esta particularidad hace que documentos, facturas y calendarios de este Estado ubicado en la zona oriental del continente africano reflejen fechas correspondientes a 2018, pese a que el resto del planeta se encuentre en 2026. Sin embargo, las instituciones de Etiopía, una de las naciones no colonizadas en África, también emplean el calendario gregoriano en asuntos internacionales para facilitar las relaciones comerciales y diplomáticas.

Familia indígena de Etiopía. Foto: PhoTravel

Más que una diferencia cronológica, el calendario etíope constituye una muestra de cómo la historia y la cultura siguen marcando la identidad de los pueblos, influyendo directamente en el estilo de vida de los habitantes de un determinado país o región, obviando normativas internacionales convencionales.

FUENTE: Diario AS