Algunos recién egresados de universidades y centros de formación profesional del país denuncian ser víctimas de un ambiente laboral hostil, lo que complica su desarrollo profesional.

Acabado ya el ciclo formativo en la universidad o algún centro profesional, ya sea dentro o fuera del país, como es lógico, los jóvenes tienden a buscar empleo, tanto en entidades públicas como privadas. A algunos les sonríe la suerte y tienden a trabajar en un ambiente laboral mucho más sano, sin hostilidades ni toxicidad. Sin embargo, otros se encuentran con una realidad diferente donde la negatividad impone su ley, lo cual dificulta la adaptación y el rendimiento de estos.
Bajo el seudónimo de Nfene Yekpwo, un colaborador ha relatado en anonimato cómo de mal le recibieron en el lugar en el que trabaja: “Ahí es un lugar en el que no les gusta ver a gente nueva. No es que te lo digan, pero su forma de portarse te lo dice todo», señala el joven. “Por ejemplo, mi jefe inmediato nunca ha querido que esté ahí, siempre ha buscado problemas”, seguía narrando.

Foto enviada por una colaboradora de El Cotidiano-GE.
El caso de Justino Nnang se puede considerar algo «intermedio», ya que su experiencia no fue del todo traumática: “Mi integración no fue tan difícil. Algunos me ignoraban por no conocerme realmente, pero la mayoría después de unos meses me acogían y me sentía normal».
Otro grupo de novatos en el mundo laboral reconocen el buen trato que se les da en sus lugares de trabajo, como Miguel Ángel Nat: “Gracias a Dios el entorno de trabajo en el que me encuentro es sano, donde trabajo se adoptó una política de traspaso de conocimientos de antiguo a nuevo”, ha indicado el joven empleado de Gitge.
En la misma línea declara Atanasio: “mi caso fue positivo en el sentido en que me encontré con unos veteranos, jóvenes en su mayoría, que estaban dispuestos a ayudarme y enseñarme todo lo que podían”, ha subrayado. “No sé si porque eran jóvenes, pero esta condición facilitó la conexión desde el primer día. De hecho, a día de hoy, tenemos una buena relación que trasciende del compañerismo a la amistad”, ha asegurado el empleado.
Estas diferentes experiencias narradas por personas que han vivido en carne y hueso el ambiente hostil que se respira en su ingreso al mundo laboral pone sobre mesa una cuestión ineludible, ¿son los mayores una de las principales barreras de los nuevos egresados en sus entornos laborales?