La junta militar gobernante apeló a la ciudadanía a «denunciar cualquier acto sospechoso en torno a infraestructuras sensibles como cuarteles militares, aeropuertos, edificios administrativos, entre otros».

Soldado burkinés. Imagen: cedida (ABC)

El Ministerio de Seguridad de Burkina Faso ha anunciado este pasado martes, 28 de abril, el lanzamiento de una operación militar destinada a reforzar la seguridad en todo el país, tras los ataques coordinados de extremistas vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico en su vecino y aliado Malí que han dejado un número elevado de víctimas mortales, heridos y desplazamientos humanos forzados.

‎La junta militar gobernante de Burkina Faso ha hecho un llamamiento a la población residente en la capital, Augadugú, para que denunciara cualquier comportamiento anómalo que levante sospechas, en particular en torno a infraestructuras sensibles como cuarteles militares, aeropuertos, edificios administrativos y otras instalaciones de importancia nacional.

‎Según recoge el portal Africanews, una fuente policial ha indicado que se han enviado unidades a intersecciones estratégicas de la capital, que recopilarán información de inteligencia operativa relacionada con la delincuencia y el terrorismo», añadió la fuente.

‎Estas medidas se adoptan tras ofensivas a gran escala sin precedentes de yihadistas y rebeldes tuareg en Mali, país que, al igual que Burkina Faso y su aliado del Sahel, Níger, también está gobernado por militares. La junta militar de Níger canceló el miércoles sus tradicionales desfiles del 1 de mayo en todo el país por motivos de seguridad.

‎Mientras tanto, el gobierno de Costa de Marfil, que limita con Mali y Burkina Faso al sur, ha afirmado que sus fronteras eran seguras, pero que se esperaba una «afluencia de refugiados» como consecuencia de los ataques en Mali.

Fuente: Africanews