Juan David Nsue, más conocido en escenarios mediáticos como Juani Mulatín, se ha desahogado en una exclusiva con EL COTIDIANO-GE el pasado viernes 10 de julio, donde expuso con detalle las razones de su retirada del mundo de la homosexualidad y qué conlleva esta práctica en Guinea Ecuatorial.

PREGUNTA: Buenos días Juani, gracias por concedernos la oportunidad de conversar contigo. Muy poca gente en nuestra sociedad tiene un espíritu de superación, pero tu historia nos demuestra que si se decide se puede. En este sentido, queremos conocer a cerca de tu experiencia en el mundo de la homosexualidad.
RESPUESTA: Muy buenos días Leo, no puedo decirte que mi experiencia ha sido buena, es una vida muy difícil en lo que a África concierne. Unos dicen que es difícil en todo el mundo pero a mí no me consta así. Al margen de que sea un prejuicio, la homosexualidad va en contra de nuestras tradiciones y religiones.
En mi vida social y estudiantil he sufrido mucho rechazo y desconsideración y nadie puede ser feliz en medio de una situación similar. Entonces, el proceso no ha sido nada gustoso, simplemente lo fui asumiendo con el tiempo, aprendiendo a ser infeliz en secreto aun mostrándolo públicamente.
PREGUNTA: ¿Hiciste publica tu orientación sexual o la gente simplemente veía unos indicios?
RESPUESTA: Claro que lo hice público en un momento en el que lo creí necesario, dado que me enfrentaba a las redes sociales. Sabes que cuando te dispones a hacer algo de cara al público tienes que dejar ciertos temas en abierto para que a la larga no los usen en tu contra.

Foto: Andrés Ondó ETOGO OYÉ.
PREGUNTA: ¿Qué es lo que te hacía sentirte parte de los homosexuales? ¿Fue por influencia de terceros o de verdad sentías que éste eras tú?
RESPUESTA: No fue por influencia sino más bien por sentimientos; sentía que era yo, que era lo que yo quería y era lo que me gustaba. Puedo decir que la homosexualidad es un sentimiento, al menos en mi caso. Y los demás que lo hacen, quizá por ambiente, no sé, pero yo lo sentía. Incluso yo llegaba a amar a otra persona de mi mismo sexo, llegaba a extremos que incluso yo podía sufrir por su rechazo.
PREGUNTA: En este caso nos quedamos un poco cortos en lo que respecta a tu decisión de dejar esta vida. ¿Cómo lo compaginas tras ya decidir no volver a ser homosexual? ¿Los sentimientos hacia gente de tu género siguen siendo los mismos?
RESPUESTA: Voy a responder a esta pregunta diciendo que la decisión de dejar la homosexualidad viene de mi espiritualidad, dado que soy un cristiano convertido, y los decretos y los estatutos del cristianismo van en contra de la homosexualidad.
También está la consideración a mis seres queridos: una vez me puse a pensar en que mi madre siempre ha deseado tener un hijo varón y yo no puedo infravalorar sus sentimientos, ya que es ella quién me trajo a la vida, sueña con algo mío, sueña con tener nietos, entonces no puedo tener en menos los sueños de mi madre. En tercer lugar, he sido infeliz viviendo esta vida. No puedo vivir con algo que en el fondo no me hace feliz.
Voy a detallar la vida de la homosexualidad a nivel de Guinea Ecuatorial porque es la que conozco. No es nada fácil, primeramente, aquí no hay homosexuales que se hacen varones y para que puedas tener coito con alguien de tu mismo género tienes que hacer una crueldad convirtiendo a un heterosexual en homosexual.
Al margen del rechazo público, la gente piensa que toda chica que te rodea la estás enseñando cosas malas o que eres un proxeneta, aunque no lo seas. Y estas cosas me hicieron pensar que esta no es la vida que debo vivir como un joven por tener limitaciones en la sociedad y en entornos laborales. Por eso, desde la infelicidad, decidí tomar cartas en el asunto y cambiar de orientación sexual.

Foto: Andrés Ondó ETOGO OYÉ.
PREGUNTA: A colación de este dato del proxenetismo, ¿Qué relación existe entre ser homosexual con ser proxeneta en Guinea Ecuatorial? Porque es un secreto a voces que los homosexuales son proxenetas.
RESPUESTA: No sabría decirte la relación existente, no obstante, es una realidad que se da. Los gays homosexuales tienden a trabajar en estas cosas porque no tienen oportunidades en entidades profesionales serias.
Un gay aquí puede tener estudios, puede tener talento o ser hábil en algo, pero por el hecho de ser homosexual no le abren puertas. Por eso, el gay aprovecha su parte femenina para vivir. Donde verás que una mujer se siente más cómoda al lado de un gay, es en este sentido que los hombres se acercan a ellos porque sabe que le dará una mujer, y las mujeres también porque saben que les presentarán a hombres, y es ahí donde entra el proxenetismo.
PREGUNTA: Dado que gran parte de la juventud ecuatoguineana es heterosexual, ¿Cómo llegan a convertirles a homosexuales?
RESPUESTA: Primero lo hacen por su vulnerabilidad, segundo por su necesidad. Muchos de ellos son de familias humildes, y cuando entra el hambre la dignidad sale por la ventana. Siendo sinceros, la prostitución masculina no se da mucho en Guinea porque muchas mujeres no están dispuestas a pagar por hombres. Entonces, los que están en este mundillo y buscan una vida cómoda, a parte de meterse en la delincuencia se prestan a acostarse con gays que paguen sus servicios, hasta que se convierte en un vicio por el dinero fácil y la práctica constante.
Otros por la vulnerabilidad del alcohol. Me acuerdo cuando seguía en el instituto, había un grupo de gays que cada viernes hacían una recolecta para hacer una sentada, lo que llamamos ‘chill’, y cuando vas a este encuentro te pones a beber y te emborrachas, como es común en muchos hombres, lo primero en lo que piensa es en el sexo y no les importa dónde van a meterse, y si antes tenías curiosidad y no habías probado, pues lo haces y ahí te quedas.
Otros también se meten por cuestiones espirituales. Yo ya estuve en una conversación de dos gays donde hablan de embrujar o embaucar a chicos sólo porque les gusta el joven que no es de su acera, y así tienen que recurrir a cosas místicas sólo para que el chico caiga.
PREGUNTA: ¿Cuánto tiempo llevas fuera de juego, aproximadamente?
RESPUESTA: Llevo fuera de juego desde 2018. Tuve una experiencia que no me gustó y me hizo cogerle un cierto asco a la relación entre homosexuales (no sé si fue el encuentro con el Espíritu Santo). Pasó que durante el acto, de repente ya no quería y ya no me atraía y me puse a sobre pensar sobre la razón del hecho, hasta que decidí ya no volver a acostarme con alguien de mi género.

Foto: Andrés Ondó ETOGO OYÉ.
La otra experiencia negativa la tuve en las redes, concretamente en Facebook, donde me contacta un señor que en su perfil estaba un joven apuesto. Nos pusimos a chatear, cuando aún tenía yo 18 años, hasta que en un momento me cita a un hotel, y al llegar, en verdad no era el chico del perfil sino un mayor de aproximadamente 60 años.
Era un señor con un puesto importante en este país, porque cuando le vi llevaba galardones de rangos, entonces me puse a pensar que si este señor tiene dinero para poder viajar a países latinos en busca de mujeres guapas y gays operados, ¿qué habrá visto en mí, un chico de 18 años? Desde ahí empecé de ver que aquí hay espiritualidad hasta que no acepté, y estas son unas de las cosas que me hicieron ir fortaleciendo mi decisión.
PREGUNTA: Desde tu retirada en el 2018, supongo que habrás tenido novia, entonces, ¿Cuál es tu experiencia comparando tu vida homosexual y la heterosexual?
RESPUESTA: Cuando me abstuve sufría, sabes que cuando amas algo, abstenerte de ello, te crea sufrimiento, dolor y necesidad. En cambio, ahora puedo ver a un hombre guapo y no me mueve nada, no me importa seguirle y conseguir su número.
Fíjate que anteriormente me llevaban a la policía por acosos. Porque yo era que si me gustaba un chico, busco toda forma de conseguir su número hasta meterme con él. Ahora confirmo que lo he superado porque volvió a llegar a mi vida un chico del que estuve enamorado a mis 17 años, desapareció y cuando reaparece vuelve a empezar con lo mismo y le miré de tal manera que no me interesa, a pesar de ser un chico del que estuve muy obsesionado.
Ahora mismo mi conciencia está más tranquila, me veo bien, ha mejorado mi físico, mi corazón está tranquilo. Y respecto a lo de tener novia, desde mi retirada no he tenido novia, no porque me hayan faltado oportunidades, sino porque estoy en un proceso. Además, hay gente que si de repente tuviera novia diría que es una tapadera, porque el hecho de tener pareja e hijos no te excluye de la homosexualidad y no quiero que sea mi caso. Quiero una mujer que sepa lidiar con mi pasado y me apoye con lo que estoy cargando. Tampoco voy a obligar a una chica aceptarme porque sí.
PREGUNTA: ¿Y qué les recomendarías a las personas que siguen viviendo esta vida?
RESPUESTA: Primeramente, yo considero que es un vicio que va más allá de la orientación; orientación significa elección, no lo puedes dejar sin espiritualidad porque en nuestra sociedad, esto va más allá de lo físico. En este caso debemos buscar a seres especiales que nos ayuden a salir de este mundo. Por otra parte, recomiendo a que se alejen de todo aquello que te lleve a caer en ello.
REPORTERO: La verdad, Juani, agradecemos que haya compartido con nosotros tanto su tiempo como su historia de superación. Le deseamos mucha suerte en su nueva vida.